Los Apóstoles son testigos especiales de Cristo



Los Apóstoles son testigos especiales de Cristo Con respecto al llamamiento de Apóstol como un testigo especial de Cristo, el presidente Joseph Fielding Smith enseñó lo siguiente:
"En virtud del sacerdocio y el don del Espíritu Santo, todos los hombres llegan a ser testigos de
Cristo. De hecho, eso es precisamente lo que debería ser todo élder de la Iglesia, pero hay un llamamiento especial que se les da a los Doce Testigos especiales que los distingue de los demás élderes de la Iglesia en la naturaleza de su llamamiento como testigos. Estos doce hombres poseen la plenitud de la autoridad, las llaves y el sacerdocio a fin de abrir el camino para la predicación del evangelio a toda nación, familia y lengua. Los otros que salen a predicar lo hacen bajo su dirección y están sujetos a ellos. Esta obra de evangelizar está en sus manos, y bajo la dirección de la Primera Presidencia son llamados para dirigir todos los asuntos de la Iglesia y la predicación del evangelio a toda criatura." (Doctrina de Salvación, 3:138 [versión revisada].)

"Leí palabra apóstol quiere decir 'enviado'. Este fue el nombre que nuestro Señor dio a los Doce que escogió como compañeros durante su ministerio sobre la tierra y a quienes envió para representarle luego de su ascensión. . .
"Son testigos especiales de Jesucristo. Les pertenece el derecho de conocer la verdad y tener un
testimonio de ella. Es su deber saber que Jesucristo es verdaderamente el Unigénito de Dios, el Redentor del mundo y el Salvador de todos los que confiesen sus pecados, se arrepientan y guarden sus mandamientos." ("The First Presidency and the Council of the Twelve", Improvement Era, nov. de 1966, págs. 978-979.)

El conocimiento que los Apóstoles tienen de Jesucristo no es superficial. Ellos deben saber con
seguridad por medio de la revelación personal que Jesús es el Cristo y que vive como un ser resucitado y exaltado. El presidente Joseph F. Smith dejó bien en claro el carácter sagrado de este llamamiento:



"Estos doce discípulos de Cristo tienen por objeto ser testigos. . . de la misión divina de Jesucristo. No pueden sencillamente decir: 'Yo creo; lo he aceptado simplemente porque lo creo. Leed la revelación; el Señor nos informa que deben saber; deben obtener el conocimiento por sí mismos. Debe ser para ellos como si hubieran visto con sus propios ojos y oído con sus propios oídos y por eso saben que es verdad. Tal es su misión, testificar de Jesucristo y de Su crucifixión y resurrección de entre los muertos, y que hoy investido con poder omnipotente, es el Salvador del mundo y está a la diestra de Dios. Esa es su misión y su deber, y esa es la doctrina y la verdad que tienen el deber de predicar al mundo y ver que se predique al mundo." (Doctrina del Evangelio, págs. 172-173 [versión revisada].)

Una pregunta que se hace muy a menudo con respecto a los requisitos o cualidades que debe tener
un Apóstol la contestó el élder Boyd K. Packer de la siguiente manera:

"De vez en cuando. . . me hacen una pregunta.
Por lo general, la hacen con curiosidad, casi al azar, acerca de las cualidades que se requieren para ser un testigo de Cristo. La pregunta que hacen es: '¿Lo ha visto?'

"Esta es una pregunta que nunca he hecho a nadie. No se la he hecho a mis hermanos en el Quórum, pensando que sería tan sagrada y personal que una persona tendría que tener alguna inspiración
especial, verdaderamente cierta autoridad, siquiera para hacerla.

"Hay algunas cosas demasiado sagradas para tratarse. . .

"Dije que había una pregunta que no puede tomarse a la ligera ni contestarse sin la inspiración
del Espíritu. No he hecho esa pregunta a otros, pero los he oído contestarla, aunque no cuando se les preguntó. La han contestado bajo la inspiración del Espíritu, en ocasiones sagradas, cuando 'el Espíritu da testimonio' (D. y C. 1:39).

"He oído a uno de mis hermanos declarar: 'Sé por experiencias, demasiado sagradas para contarlas, que Jesús es el Cristo'.

"He oído a otros testificar: 'Sé que Dios vive; sé que el Señor vive. Y más que eso, conozco al Señor'.

"No fueron sus palabras las que encerraron el significado o el poder; fue el Espíritu. '. . .porque cuando un hombre habla por el poder del Espíritu Santo, el poder del Espíritu Santo lo lleva al corazón de los hijos de los hombres' (2 Nefi 33:1).

"Hablo con humildad sobre este tema, con el constante sentimiento de que en todo aspecto yo soy el menor entre los que son llamados a este sagrado cargo.

"He llegado a saber que el testimonio no se adquiere buscando pruebas, sino mediante el ayuno
y la oración, por medio de la actividad, los problemas y la obediencia; se logra al sostener a los siervos del Señor y seguirlos.

"Karl G. Maeser conducía a un grupo de misioneros a través de los Alpes. Al llegar a un lugar
plano, se detuvo. Señalando unos palos que habían dejado clavados en la nieve para marcar el camino a través del glacial, dijo: 'Hermanos, he ahí el sacerdocio. Son solamente palos comunes como el resto de nosotros. . . pero la posición que ocupan es lo que les da importancia para nosotros. Si nos apartamos del sendero que marcan, estamos perdidos'. [Alma P. Burton, Cari G. Maeser, Mormón Educator (Deseret Book Co., 1953), pág. 22.]

"Obtener un testimonio depende de que sostengamos a los siervos del Señor, como lo hemos
hecho aquí con una señal, y como debemos hacerlo con nuestras acciones.

"Ahora, me pregunto junto con vosotros por qué uno como yo ha sido llamado al Santo Apostolado.
Carezco de tantas cualidades; es tanto lo que me falta en cuanto a servir. Al meditar en ello, he llegado a una conclusión sencilla: tengo una cualidad que puede ser la razón, y es que tengo ese testimonio. "Os declaro que sé que Jesús es el Cristo; sé que vive; nació en el meridiano de los tiempos, enseñó su evangelio, fue probado y crucificado. Se levantó al tercer día; fue las primicias de la resurrección. Tiene un cuerpo de carne y huesos. De eso testifico. De El soy un testigo." (Véase "El Espíritu da testimonio", Liahona, enero de 1972, págs. 45-46.)

El testimonio de Jesucristo que reciben los Apóstoles es más poderoso que un testimonio ocular:
"Ellos [los Doce Apóstoles] son testigos especiales de Jesucristo. Les pertenece el derecho de conocer la verdad y tener un testimonio de ella. Es su deber saber que Jesucristo es verdaderamente el Unigénito de Dios, el Redentor del mundo y el Salvador de todos los que confiesen sus pecados, se arrepientan y guarden sus mandamientos.

"A menudo se hace la pregunta: 'Para que sea Apóstol, ¿es necesario que un miembro del Consejo
de los Doce vea al Salvador? Les pertenece el privilegio de verle si la ocasión lo requiere, pero el Señor enseñó que hay un testimonio más fuerte que el simple ver a un personaje, incluyendo ver al Hijo de Dios en una visión. Las impresiones que el Espíritu Santo deja grabadas en el alma de la persona son mucho más importantes que una visión. Cuando el Espíritu se comunica con el espíritu, las impresiones dejadas en el alma son mucho más difíciles de borrar. Cada miembro de la Iglesia debe recibir indeleblemente este tipo de impresión en su alma, por medio del Espíritu Santo, de que Jesús es el Hijo de Dios." ("The First Presidency and the Council of the Twelve", Improvement Era, nov. de1966, pág. 979.)

Enseñanzas de los Profetas Vivientes. Pag. 28
Preparado por el Sistema Educativo de la Iglesia.
Publicado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Salt Lake City, Utah
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