Somos Templos


Somos templos, y cuanto más aprendemos sobre el templo, más aprendemos sobre nosotros mismos y de Dios. D. y C. 93:35 dice: "Los elementos son el tabernáculo de Dios, sí, el hombre es el tabernáculo de Dios, incluso los templos. "1 Corintios 6:19 dice," tu cuerpo es el templo del Santo Espíritu que está en ti ". "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá, porque el templo de Dios es santo, el cual  sois vosotros "(1 Corintios 3:16-7). "¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. "(2 Corintios 6:16).

Ninguna cosa impura debe entrar en el templo. Del mismo modo, mantenemos la Palabra de Sabiduría, y ver y escuchar a las cosas sanas.

La curación vendrá de las aguas del templo ( Ezequiel 47:1-9, Zacarías 14:8). Del mismo modo, las cosas que proceden de nosotros deben ser puras.

El templo es un lugar de revelación. Del mismo modo, nos esforzamos por ser dignos de la revelación personal.

No hablamos sobre las cosas del templo, fuera del templo. Del mismo modo, mantenemos los misterios,la carne del Evangelio, dentro de nosotros mismos.

El Señor promete a visitar el templo. Del mismo modo, al que es digno se les promete el Segundo Consolador.

El entrar en el templo puede ser un simbolismo de ver en nuestras propias almas. ¿Cuál es la creación mas grande o el templo más importante: un edificio de concreto o  un alma humana? El alma humana, por supuesto. Así que deberíamos mirar al edificio de concreto en vez de examinar el alma creada por Dios?


One Eternal Round  by Eric L. Chun
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